Trauma Dentoalveolar en Niños

Trauma Dentoalveolar en niños | Dentilandia Medellín

Trauma Dentoalveolar en Niños

Un trauma dentoalveolar o trauma dental es una lesión qué sufren las piezas dentarias y/o tejidos blandos (diente, tejidos, hueso y nervios) a causa de accidentes o eventos externos qué involucran la cavidad bucal, generando fracturas, desplazamientos o pérdida de los dientes. En niños, el riesgo de sufrir un traumatismo dental aumenta entre los 10 y 36 meses, edad en el que comienzan a gatear y caminar, y entre los 9 y 10 años, donde empiezan a practicar actividades deportivas que aumentan las posibilidades de sufrir este tipo de traumas; los tipos de traumas son:

  1. Lesiones de tejidos duros y de nervios (pulpa).
  2. Lesiones periodontales (encías).
  3. Lesiones en huesos.

 

Las principales causas de este tipo de traumas en niños son:

  •  Caídas.
  •  Prácticas de deportes de contacto y/o de alto riesgo como: futbol, basquetbol, patinaje, bicicleta, beisbol, bicicrós, rugby, entre otros.
  •  Accidentes de tránsito.
  •  Maltrato físico: Hace referencia al Síndrome del Niño Maltratado (violencia doméstica – maltrato infantil), en donde por golpes con objetos, la mano o el puño o por introducir de manera violenta chupetes, tenedores o cucharas cuando el niño está llorando o comiendo, se producen este tipo de lesiones.

En caso de que tu hijo sufra un traumatismo dentoalveolar, el factor más importante es el tiempo, debes reaccionar con rapidez y seguir los siguientes pasos:

 

1) Si el diente se quiebra:

a. Buscar el pedazo de diente.
b. Consultar con el Odontopediatra lo más rápido posible para:
i. Evaluar el daño potencial en los dientes permanentes, si el paciente tiene dientes de leche
ii. Pegar el diente roto o completarlo con el uso de resina.

2) Si el diente se cae:

a. Buscar el diente.
b. Tomar el diente por la corona, evitando tocar la raíz.
i. No se debe coger por la raíz pues puede dañar el tejido que permite que el diente pueda reimplantarse en el hueso.
c. Lavarlo con un chorro de agua durante 10 de segundos.
i. No usar ninguna clase de desinfectantes, alcohol, ni cepillarlo pues puede dañar el tejido que permite la reimplantación del diente.
d. Almacenarlo en algunas de las siguientes opciones:
i. Poner el diente en su lugar.
ii. Introducir el diente en un vaso y cubrirlo con leche (la mejor opción) o solución salina.
iii. Colocar el diente entre la mejilla y los premolares.
iv. Colocar el diente debajo de la lengua.
Nota: Para las opciones 3 y 4, evaluar que el niño no corra el riesgo de tragarse el diente.
e. Consultar lo más rápido con el Odontopediatra.

 

Las probabilidades de que el diente pueda ser reimplantado, disminuyen entre más tiempo pase desde el trauma hasta la visita al Odontopediatra. Los traumatismos dentoalveolares son eventos que pueden suceder en cualquier momento y siempre deben ser considerados como una urgencia odontológica.

Recuerda que tú como madre, padre o cuidador eres fundamental en el cuidado de la salud oral de tu pequeño, haz clic aquí para solicitar una cita de valoración con una de nuestras especialistas.

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