Imagina esto: le das una probadita a la papilla de tu bebé para ver si está caliente y luego usas la misma cuchara para darle de comer. O tal vez compartes un helado con tu hijo, dándole una cucharada con tu propia cuchara. Es algo normal, ¿cierto? Pero lo que pocos saben es que con ese pequeño gesto podrías estarle «regalando» las bacterias que causan caries.
¿Las caries se contagian?
Muchos creen que las caries solo aparecen por comer dulces y no lavarse los dientes, pero la verdad es que también son una enfermedad infecciosa. Es decir, las bacterias que las causan pueden transmitirse de una boca a otra, ¡así como una gripa! Y la forma más común en la que los niños las reciben es de sus propios papás, abuelos o cuidadores.
Mito común: ¿Las caries son hereditarias?
Un mito muy frecuente entre los papás es que las caries son hereditarias, es decir, que si un padre tiene caries, su hijo también las va a tener sin importar lo que haga. Sin embargo, esto no es cierto. Las caries no son hereditarias, sino que son causadas principalmente por las bacterias Streptococcus mutans que se transmiten de boca a boca. Aunque algunos padres pueden tener una mayor predisposición a tener caries por su dieta o hábitos de higiene, lo que realmente se hereda son los hábitos de higiene bucal y las bacterias.
Así que si en tu familia hay antecedentes de caries, no significa que tu hijo esté destinado a tenerlas, pero sí es una señal de que debes estar aún más pendiente de los cuidados y hábitos de higiene dental.
Pero… ¿cómo se transmite la caries?
Las caries son causadas por una bacteria llamada Streptococcus mutans, que vive en la boca y se alimenta del azúcar de los alimentos. Cuando esta bacteria está presente en la boca de un adulto y hay contacto con la saliva del niño, se puede transmitir.
Esto pasa con acciones tan cotidianas como:
✔️ Compartir cucharas, tenedores o vasos.
✔️ Soplar la comida del bebé para enfriarla.
✔️ Besar al niño en la boca.
✔️ Probar su comida y luego dársela.
Si el niño aún no tiene estas bacterias en su boca, pero las recibe de un adulto, su riesgo de desarrollar caries aumenta muchísimo.
¿Cómo prevenir la transmisión de caries?
La buena noticia es que hay formas sencillas de evitar que estas bacterias se instalen en la boca de los más pequeños:
✅ No compartas utensilios con tu hijo, ni soples su comida.
✅ Evita los besos en la boca (aunque sabemos que son irresistibles).
✅ Cuida tu propia higiene dental: si tú tienes caries, es más probable que tu hijo las tenga.
✅ Lleva a tu hijo a Dentilandia desde la aparición de su primer diente.
✅ Fomenta una buena higiene bucal: Cepilla los dientes de tu hijo dos veces al día con crema dental con flúor y limpia sus encías desde bebé para reducir las bacterias.
Como decimos en Colombia: “Mejor prevenir que lamentar”
Las caries no solo dependen del azúcar, también pueden «contagiarse». Así que la clave es mantener buenos hábitos de higiene y cuidar la salud bucal de toda la familia. Recuerda que un niño sin caries es un niño más feliz y saludable.
En Dentilandia somos expertos en cuidar las sonrisas de los más pequeños. Pide tu cita y dale a tu hijo la mejor protección contra las caries.